La Vista de Toledo es una de las obras más importantes del pintor griego y español El Greco. Su estilo es el Manierismo, que corresponde con las últimas décadas del Renacimiento en España (s. XVI). La obra data del año 1607.

En esta pintura, El Greco (Domenikos Theotokopoulos) inmortalizó una de las vistas de la ciudad de Toledo, ciudad en la que vivió durante su importante estancia en España. En la obra, se pueden diferenciar varios edificios como la Catedral (foto)o el Alcázar (foto); además de multitud de casas y un puente que se ven entre montañas y vegetación. Destaca la perspectiva del cuadro, creada gracias a la distancia entre unas casas y otras. Por último, es importante su ambiente tétrico y misterioso típico de las obras del pintor.

El Greco destaca por su personal estilo, muy subjetivo y avanzado para su época. Alargaba las figuras como en La Adoración (foto. Museo del Prado), y el juego de luces de sus obras evoca fantasía y mística, como en Laocoonte (foto. National Gallery of Art, Washington).

La Vista de Toledo se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York (foto). Fue el primer paisaje aislado en la hª del arte español, y es un documento histórico fantástico de cómo era la ciudad de Toledo en el s.XVI.