El arquitecto inglés Norman Foster acaba de presentar su proyecto de rascacielos para la ciudad de Moscú. Foster es el autor de la Torre Repsol (en construcción) de Madrid, de la que ya hablé en otro post.

Este rascacielos se convertirá en el nuevo símbolo de la capital rusa, ya que medirá 600m de altura; 500 metros hasta la última planta habitable y 600 metros con la incorporación de pináculos.

Su uso será mixto de hotel, oficinas y centro comercial y se convertirá en un nuevo centro económico de la ciudad de Moscú.

La torre es un claro ejemplo de arquitectura sostenible convirtiendose en el mayor edificio ventilado de forma natural. Incorporará además células fotovoltaicas para el aprovechamiento de la energía solar en los vidrios, un sistema colector de aguas naturales para el uso en los servicios, etc.

Su construcción se llevaría a cabo en los próximos años para que estuviera lista en el 2011. Si esto sucede, se convertiría en el edificio más alto de Europa y en uno de los más altos del mundo.

Fuente: Urbanity.