Ayer lunes 26 de junio, el Príncipe de Asturias entregó en el Museo del Prado de Madrid, el Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2006, al pintor y escultor manchego Antonio López.
El Premio Velázquez es el galardón más importante de artes plásticas que hay en España. Es anual, esta es su quinta edición; y con él, se premia a artistas españoles o lationamericanos. Los anteriores galardonados fueron Ramón Gaya, Antoni Tápies, Pablo Palazuelo y Juan Soriano.
En esta ocasión, se ha querido premiar al importante artista Antonio López. Uno de recuperadores del realismo perdido en el s.XX sin dejar de lado la modernidad. El cuadro La Gran Vía (post) es una de sus obras.
Precisamente esa mezcla de López de informalismo y tradición fue lo que más resaltó el Príncipe en un discurso muy correcto, aunque demasiado preciso para salir de él mismo. Por otro lado, Antonio López en su discurso recordó a su tío también pintor, por introducirle en la pintura y a su familia que allí estaba.
El artista explicó que este verano concluirá el retrato de la Familia Real que pinta desde hace años, y continuará con el monumento a las víctimas del 11M. Un reconocimiento excelente para uno de los pintores más reseñables de la actualidad.